Como se utilizan las feromonas en las trampas para eliminación y captura de insectos.

     Controlar y erradicar una plaga de insectos hoy en día, sin necesidad de utilizar métodos químicos, que dañan al medio ambiente, las personas y los cultivos, es posible. Gracias a los estudios realizados durante años sobre el control de los insectos por feromonas.

      Con el uso de feromonas, se disminuyen la utilización de insecticidas químicos, generando al medio ambiente menos contaminación, al ser productos biodegradables que genera la propia naturaleza y al utilizándose en muy pequeñas cantidades. Las feromonas son específicas para cada especie y así controlan la plaga de esos insectos, evitando matar a otros que pueden ser beneficiosos y favoreciendo el equilibrio biológico natural.

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Control de insectos por medio de las trampas de feromonas.

     En el control de plagas de insectos se utilizan fundamentalmente dos métodos, el trampero masivo que se utiliza con feromonas para atraer a los machos donde quedan atrapados y el segundo, un novedoso método de confusión estudiado en el Instituto de Investigaciones Químicas y Ambientales de Barcelona.

     Cuando se conoce la identidad o estructura química de la feromona de alguna plaga especifica, se puede sintetizada en el laboratorio y colocar en trampas para atraer a los machos en las plantaciones, donde quedarán atrapados disminuyendo su población y el daño producido a las cosechas.

    Lo más conveniente para la perfecta utilización de las trampas es conocer los ciclos biológicos de cada plaga de insectos, cuando está activa como adulto en cada generación y como varía según las temperaturas de la zona donde actúa. Es recomendable utilizar las trampas cuando inicia la primera generación. Las trampas están diseñadas según al tipo de insecto que se dirigen, por su tamaño, comportamiento y actividad. También es conveniente controlar el lugar de colocación de estas trampas, pues influye en la captura de los insectos.

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En ocasiones se utiliza las trampas con feromonas para saber la fase larval de los insectos.

     En el método de confusión se realiza un cambio de estrategia, los nuevos compuestos inhiben las enzimas que degradan las feromonas, donde los machos no pueden determinar ni localizar de donde se efectúa la emisión, confundiendo a los machos por exceso de feromonas y no produciendo así la fecundación de la especie. Es una forma de lucha progresiva y ecológica, no extermina la plaga de golpe, sino progresivamente y sin riesgos tóxicos por los insecticidas químicos.