Control de las plagas de insectos por medio de las trampas de feromonas.

     Las feromonas son unas sustancias olorosas producidas por los animales o cualquier conjunto de seres vivos, se liberan y dispersan por el aire y afectan a la conducta de otros animales de su propia especie, siendo una forma muy antigua de comunicación. El modo de actuar de las feromonas es análogo al que emplean las hormonas dentro del organismo. Llevan mensajes químicos específicos desde unas células determinadas a otras y provocan que se realice ciertas acciones. Hay distintas clasificaciones de feromonas, sexuales, disuasorias, de rastro, de alarma, etc. Las feromonas utilizadas para el control de plagas son las sexuales, las desprenden las hembras para reclamar al macho para el apareamiento.

     Los insectos son de los animales, que utilizan con regularidad feromonas con este propósito, emitiendo una feromona sexual específica de cada especie. Los machos vuelan hasta encontrar el olor adecuado que les identifican a sus hembras. En la actualidad, se utilizan trampas hechas con feromonas para capturar insectos dañinos. Con las feromonas sexuales de otros insectos indeseables, se rocían las zonas infectadas para desorientar a los machos, que buscan hembras de otras especies.

trampaferomona

Las trampas con feromonas se utilizan para atraer a los machos.

     Los insectos que viven en grupos como las hormigas emplean distintas feromonas para indicar donde se encuentra la comida, que existen enemigos al acecho o que hay que huir. Además tienen otras feromonas por las que identificar a sus larvas en la oscuridad del hormiguero, algunos invertebrados han copiado el código, como la chinche asesina que deja falsos rastros de olor y se come a las hormigas que la siguen. Gran variedad de escarabajos, arañas, ciempiés o parásitos producen las feromonas de las larvas de hormigas consiguiendo alimentarse y vivir en medio de ellas sin miedo a ser descubiertas.

hormiguero

Muchos insectos indican distintas situaciones desprendiendo distintas feromonas.

     En los mamíferos también son comunes las feromonas, con ellas marcan sus límites de territorios, las hembras atraen a los machos para el apareamiento, detectan intrusos en su territorio por las feromonas que desprenden e identifican a otros individuos de su especie, inclusos reconocen a los que están más próximos en vecindad. Descubrimientos recientes han demostrado que las feromonas de los primates también desempeñan un importante papel. Los humanos a la llegada de la pubertad adquirimos un determinado olor del sudor, esto nos sugiere que el comportamiento de las personas puede cambiar por determinadas feromonas.

     Esto no solo ocurre con animales, existen unas orquídeas tropicales que producen las hormonas sexuales de algunas avispas, los machos intentan aparearse con flores que identifican a las hembras de su especie y así llevan el polen de una orquídea hasta otra.