Los insecticidas para moscas y mosquitos son muy nocivos para el organismo humano.

     Muchos insecticidas a niveles bajos pueden causar efectos muy negativos a nuestra salud, dependiendo de la nocividad del producto.Esos efectos pueden ser leves o graves, en los casos más graves, la persona intoxicada puede morir. Los perjuicios y síntomas posibles que afectan a las personas, derivados de la utilización prolongada de los insecticidas más comunes, son:

  • Dolores de cabeza y vértigos, unidos con el vomito, dolor de garganta, irritación faríngea y nasal son los síntomas más precoces y leves que se detectan en las personas.
  • Hay un entumecimiento en las extremidades, fiebre alta y fuerte dolor muscular, que puede derivar a la parálisis del músculo. En otras ocasiones según los insecticidas utilizados pueden desencadenar en otras patologías, como convulsiones.
  • Se puede detectar Asma en la zona respiratoria y en estados crónicos puede llegar a pulmonía. En algunos casos extremos se ha llegado a la muerte por imposibilidad para respirar.
  • Los síntomas neuropsicológico que también puede desarrollarse son perdida de memoria, confusión con pérdida de coordinación y oscilaciones del humor.
  • En las mujeres podemos detectar un desorden ginecológico en el ciclo menstrual, problemas reproductivos e impotencia masculina en los hombres.
  • Pueden producir cáncer, tumores y malformaciones congénitas.
  • En muchas mujeres embarazadas la utilización de insecticidas químicos produce daños en el sistema nervioso, en los huesos, ojos e incluso en el cerebro. En algunas ocasiones las sustancias químicas solo afectarán al feto y no a la madre, lo cual genera un problema si no se advierte a tiempo, que puede llegar hasta la muerte del feto.

toxicos

Hay muchos síntomas descritos por la intoxicación de insecticidas.

     Es muy importante prestar sumo cuidado en el control de insectos mediante insecticidas en el hogar, sobre todo cuando tenemos a nuestro alrededor a niños menores de 6 años, porque muchos accidentes de intoxicación afectan a estos niños pequeños, dado su fragilidad. En esa edad, los niños tratan de explorar lo que les rodea e indagar cosas desconocidas. Por lo tanto procuraremos tener extremado cuidado con cerrar frascos con tapón a rosca, colocarlos en armarios cerrados con llave y a una altura considerable y que no estén presentes cuando los estemos utilizando.