Reacción del cuerpo humano ante los insecticidas químicos.

     Por sustancia tóxica o veneno se entiende cualquier sustancia química que produce efectos nocivos cuando penetra en el organismo humano. El uso abusivo de los insecticidas químicos puede traer muchas consecuencias negativas que afecta a las personas. Cuando una persona entra en contacto con un insecticida, que puede ser en una ocasión o en repetidas ocasiones, se dice que se encuentra expuesta, el efecto que puede producirle dependerá del tiempo de exposición, la nocividad del insecticida y la cantidad, como forma por la que entra la sustancia en el organismo.

cuerpo

El organismo humano por si solo no puede eliminar las sustancias tóxicas.

     

   Una persona puede utilizar a diario un insecticida para el control de insectos, exponiéndose cada día en pequeñas proporciones, pero la cantidad de plaguicida que se concentra en el cuerpo aumenta progresivamente, hasta que al cabo de un tiempo se convertirá en una dosis tóxica. Entonces será cuando se ha producido la intoxicación a este insecticidas.

     La sustancia tóxica penetra en el cuerpo siguiendo una vía de absorción. La cantidad de tóxico que ingresa en la sangre puede ser más rápido dependiendo de vía por la que penetra. Las vías suelen ser por absorción de la piel, inhalación o ingestión accidental. Las sustancias tóxicas que están en forma de gas, vapor, polvo, humo o gotitas minúsculas (aerosoles o pulverizaciones) pueden pasar a los pulmones por la boca y la nariz con la respiración.

fumigar

El insecticida que se fumiga se extiende a otras zonas donde puede perjudicar a los hombres y a otros cultivos.



     Los insecticidas organofosforados (IOF) son los más utilizados por su eficacia y poca presencia que queda en el ambiente. Son muy utilizados en los procesos de fumigación por la fácil disponibilidad para su localización y su gran eficacia. Los insecticidas como el Clordano, Aldrin y Dieldrin utilizado para cultivos agrícolas como frutales, maíz y patatas; el Heptacloro usado para termitas y animales de suelo; son productos químicos que contaminan los alimentos, en especial los lácteos y la carne. También contaminan el suelo, atmósfera, agua, flora y fauna silvestre.