Alergias a las picaduras de abejas y avispas

     Después de haber sufrido una picadura de avispa o abeja, insectos voladores incluidos en la familia de himenópteros, aparecen unas ronchas dolorosas que van desapareciendo con los días. Si la picadura se ha efectuado por estos insectos en alguna zona blanda de la piel, como en las manos, cara o cuello la hinchazón será más llamativa, pero aplicando un poco de frío local, amoniaco y algún antihistamínico en crema habrá sido suficiente, estas situaciones son  normales y poco preocupantes. Pero ocurre que algunas personas son alérgicas al veneno de avispas o abejas, en estos casos, una pequeña cantidad de veneno es capaz de crear una reacción grave e incluso mortal en algunos casos. Un diagnóstico y tratamiento incorrectos pueden poner en peligro la vida de las personas alérgicas, por ello es importante concienciar a esas personas que ya han sufrido alguna reacción grave.

avispa

La eliminación de los avisperos se realiza por la noche para evitar picaduras.

     A las personas alérgicas las diferenciaremos fácilmente por reacciones tan llamativas que sufren como:

  • Urticaria en la piel, generalizada en todo el cuerpo, en ocasiones se observa hinchazón en zonas alejadas de la picadura.
  • En las mucosas de los ojos o la nariz se aprecia conjuntivitis y rinitis.
  • En la zona del intestino, dolor abdominal, vómito y diarrea.
  • En ocasiones se aprecia tos intensa, dificultad para respirar, silbidos en el pecho.
  • Taquicardia y caída de la tensión arterial en el aparato circulatorio.
  • O en el cerebro pérdida de la consciencia, convulsiones e incluso coma.

   Se pueden presentar estas reacciones en solitario o varias a la vez, pero cuando se presentan casi todas juntas se le denomina shock anafiláctico, la forma más grave de alergia que puede llegar a producir la muerte.

picadura

Lo más importante ante una picadura es rebajar la inflamación y quitar el aguijón.


     La mayoría de las picaduras de abeja o avispa se producen en verano, coincidiendo con el incremento de las actividades al aíre libre, piscinas, deporte, excursiones, etc. y la agresividad de estos insectos que aumenta en los meses de julio, agosto y septiembre, especialmente en las avispas. Debido al aumento de temperatura que proporciona gran actividad a estos insectos, por ello el control de avispas o avisperos cerca del hogar es fundamental para los alérgicos.


     El riesgo de alergia por picadura de abeja aumenta según el número de picaduras, situación que convierte a los apicultores en un colectivo con un alto riesgo. La alergia puede aparecer en cualquier momento, pero la mayoría de los apicultores la presentan en los dos primeros años de su actividad, siendo más frecuente al acumular más de 50 picaduras.

apicultor

Los productores de miel son los más propensos a padecer alergias por picaduras.